domingo, 3 de agosto de 2008
Fiesta de Reencuentro de Ex Alumnos del Colegio La Unión 2008
miércoles, 4 de junio de 2008
COLEGIO LA UNION - Fiesta de Reencuentro de Exalumnos

La sociedad y el ritmo de vida tan acelerado que estamos viviendo nos impulsa cada vez más a tomar conciencia de que necesitamos formar equipo para el logro de los objetivos tanto a nivel personal como sociales. Es por ello que el tan anhelado sueño de la Asociación de Exalumnos Unioninos, ahora ya puede ser una realidad. Esta asociación tendrá que recoger la inquietud y expectivas para luego poder lograr los objetivos que esta se trace, buscando ante todo ser un medio por el cual muchos de los sueños e inquietudes de sus miembros se hagan realidad.
domingo, 1 de junio de 2008
El Cumpleaños de Gaby Higashionna
jueves, 8 de mayo de 2008
La gente de la promo si se reune ...
jueves, 1 de mayo de 2008
PROMOCIONES 82 - COLE "LA UNION", CHEVERE (Periódico Ultima Hora. Lima, Martes 14 de Diciembre de 1982)

Prefiriendo las ciencias más que letras, este grupo mixto de alumnos coincide en el deseo de postular a la universidad inmediatamente después de finalizar el año escolar. Entre las vivencias compartidas que mayor satisfacción les ha dado, es un viaje de promoción que realizaron por el norte del país a principios de año.
Aunque con cierta tristeza por el alejamiento temporal que tendrán todos, los 146 ex alumnos, a partir de mañana, tienen dentro de sí múltiples anhelos y proyecciones, que de cumplirse, el país en cuatro o cinco años más, tendrá abundantes profesionales, sobre todo en la rama de ingeniería.
De las experiencias recogidas en su plantel, antes Santa Beatriz, pueden decir que entre los profesores más queridos están Mercedes Noriega, de matemáticas; Martha Páez, de Historia y Víctor Rodríguez, el popular "Fetuccini", profesor de economía. Asimismo el maestro de química, Edward Inga.
El alumno que ha logrado imponerse dentro de su clase por haber ocupado el primer lugar desde sus inicios, transición, es Carlos Yamamoto Tominaga, de 17 años. Sus compañeros de clase dicen sobre él: "Ha logrado mantener el equilibrio perfecto del buen alumno y buen amigo". Su meta es graduarse en ingeniería industrial o electrónica.
El director, Isidoro Hamada Sánchez, quien se mantiene en el cargo desde el año pasado, manifiesta que el centro educativo se formó hace once años como "La Unión" y que anteriormente en otro local funcionó como "Santa Beatriz". A catorce días de realizarse la clausura del año académico, en este plantel, que cuenta con diez mil metros cuadrados, de los cuales el 75% está abarcado por hermosas áreas verdes, dice que él, como padre de familia, puede dar un solo consejo a la juventud que egresa: "La mejor forma de tener éxito en la vida es estudiando y para estudiar hay que tener voluntad". Retomando una promesa que se hicieron casi al iniciar el año: no separarse nunca, los alumnos de la promoción '82 del colegio "La Unión", ha asegurado reencontrarse todos los años.
Himno del Colegio La Unión
Familia Gasha - Shimabukuro (Diana Shimabukuro - 12 de Abril del 2003)
A estas alturas de la vida no me asusta que la gente se entere que fuí parte de la banda del corte de botones. Ya ni me acordaba que era un secreto, y fijate que no me acordaba que tu participaste en cortar tus propios botones. Recuerdo que eramos tres chicas. Pero no se si mi memoria me esta fallando, hace tanto tiempo de eso. Pero sí tengo buenos recuerdos de 6to grado. Fué mi época de niña rebelde. Le decía a Petete que no se podía subir a mi carro porque le reventaría las llantas. Y el día que cocí mis botones los puse todo al revés para darle la contra a Petete.
Familia Tokashiki - Nakanishi (Rafo Tokashiki - 3 de Abril del 2003)
martes, 29 de abril de 2008
Colegio La Unión (David Pin - 7 de Abril del 2003)
Por ejemplo algo que doy gracias al colegio fui a coserme mis propios botones. Alguien se acuerda cuando en 6to. grado nos mandaron a casa pero nos pidieron que dejáramos los guardapolvos?, normalmente nos lo llevábamos para que sean lavados y resulta que al llegar el Lunes, NO TENÍAN BOTONES!!!! los habían sacado todos y nos enseñaron a coserlos!!!.
Y las clases de mecanografía??? cochineábamos en el salón diciendo que nos enseñaban "meca" y "taqui" porque si no entrábamos a la universidad por lo menos podríamos dedicarnos de "Secretarios".
Y las clases de Judo??? las odiaba tanto así que siempre inventaba una excusa y creo que hasta Mary o Cathy me hicieron una excusa una vez con la firma de mi madre!!!
Y que puedo decir de la clase de electricidad, a empalmar cables??? y el radio al que le parábamos haciendo "cortocicuitos".
Y las matemáticas, salí jalado en primero de media y lo lleve de vacacional, me prometí no volver a salir jalado nuevamente y termine amándolas, no lo hubiera logrado sin los profes que tuve no recuerdo el de tercero de media pero nunca olvidare a la Noriega (con mucho respeto Rodney eh!) y en fin, ahora un perujin como yo en un colegio como La Unión es todo un caso también, caí por casualidad y me quede toda la vida.
Nunca olvidare lo que Hito me escribio en mi cuaderno de recuerdo de quinto año, y es que me hizo ver que aunque no era de la "colonia" me volví como uno de ella, (bueno también que si entre en transición que quieren eh!) bueno y aunque el apellido tiraba pa' chino algo me ayudaba para no desentonar mucho, algo que creo que debo de argumentar en favor de los nikkei y sin ánimo de polemizar con mi querido amigo "chivo" Yagi, es que una de las cosas que siempre valore de la "colonia" es como se ayudaban unos a otros, como se colaboraba, tengo 3 hermanas que no estudiaron en La Unión sino en otro colegio privado y en mi familia siempre se hablaba lo diferente que era mi colegio: LA UNIÓN.
Mas que nostalgia tengo gratitud, aunque no todo es rosas, no me fui para Japón pero ya vi que si me hubiera ido hubiera estado mas perdido que "piojo en cabeza de calvo" y bueno el ingles, no fue del todo bueno tampoco, menos mal en el salón, Mañuco me ayudó muchas veces.
En fin, ser agradecido es una de los principios mas importantes del ser humano, pero corregir los errores es tan importante como lo anterior, por lo cual finalmente concluyo como dice la canción:
Tengo el orgullo de ser Unionino y soy feliz...!!!
Gracias a todos Uds. si llegaron hasta aquí leyendo todo esto.
sábado, 26 de abril de 2008
Ella no llegó (Gustavo Yonamine)
Repasaba la agenda del día: reuniones con los proveedores, revisión de algunos nuevos proyectos, una ojeada a los contratos por firmar y darse un tiempo para ver el avance de las obras. Es decir, una típica mañana de lunes, algo movida, lo de siempre, por el descanso de fin de semana. Pero fue la llamada del Curro Pastor, uno de los más traviesos y entrañables palomillas de ese inolvidable Quinto "B", la que realmente me movió, la que me sacó lejos de las preocupaciones laborales y del bostezo que a veces la oficina me provoca. Ingeniero Arteaga, tiene una llamada en la línea tres. Gracias, Clarita. Aló, Cuchito. ¿Que no me sacas? Oye, está bien que hayan pasado nada más que treinta años, pero no te puedes haber olvidado de mí, pues, hombre. Sí, Curro Pastor. ¿Cuánto tiempo, no? Te acordaste, así mejor; porque ya te iba a recitar lo de tu bomba maldita en Chiclayo, en el viaje de promo, y con eso de seguro te ibas a dar cuenta, pero ya, de con quién estás hablando. Cuchito, sé que te ha ido muy bien, que siempre estás ocupado y de veras que me da mucho gusto, pero esta vez el asunto es especial: son treinta años y toda la promo se va a reunir. Ya se han hecho las coordinaciones, vamos a tener contacto con la gente que está afuera y esperamos que todos los que estamos aquí en Lima podamos reunirnos. Así que parece que no tienes escapatoria. Hazte un tiempo, Ingeniero, y no nos falles, eh, que queremos contarnos las arrugas y los kilos de más como condecoraciones. Después te mando los detalles. Nos estamos comunicando. Treinta años, Cuchito, y esa llamada que te congeló la mesa de trabajo casi toda una mañana, regándola de tantos recuerdos, de anécdotas mil y de rostros que se te dibujaban difusos, tenues, pero a la vez vitales, rebosantes de la natural inconsciencia de la que se padece a los quince o dieciséis. Treinta años, Cuchito, treinta años en los que -no te puedes quejar- la vida te trató bien: una carrera, una posición estable y una familia, con una mujer extraordinaria y tres bellos muchachos. Pero treinta años en los que no has podido dejar de pensar en Ella.
¿De qué estaremos hechos los hombres que teniendo hoy todo, que cogiendo a manojos, a voluntad, la vida, pretendemos todavía darnos el lujo de acariciar lo que no fue? Debe ser que la felicidad es tan generosa que, a pesar de estar de nuestro lado, no nos impide soñar. Debe ser que para ella, somos como niños a los que deja retozar con algunas viejas fantasías. Porque, qué duda cabe, Cuchito, de que eres un tipo feliz. De tu chamba, no te puedes quejar; llevas tus días placenteramente; tienes los amigos, los de verdad, los que no fallan; y, amén de los chicos, tu tesoro está en casa. El tuyo no es el común matrimonio desgastado por la rutina, o uno que se mantenga por la inercial costumbre de estar juntos. No, de hecho, nunca te has atrevido -no, no es esa la frase correcta: lo cierto es que no has sentido la comezón, el impulso atávico de sacar los pies fuera del plato. Y esto es todo lo burgués, aburrido, todo lo cursi que quieras, pero, para ti, camotudo Cuchito, esto es amor.
Mas lo único prohibido era Ella. La única infidelidad que te permites. Imaginaria infidelidad que no se traduce en las ganas fáciles de haber querido tenerla, que no se rebaja al nudo sexo, sino que pretende tejer el capítulo trunco que no se dio. Ella no fue la novia primera, no fue tu primer amor, pero siempre estuvo ahí. Fue la confidente, la compañera con la que, entre recreos, intercambiabas cuitas: Ella, y sus discusiones con su peor es nada, como Ella decía; y tú, con Chavelita, a la que en su tiempo quisiste tanto. Tal vez, fue que elegiste mal, Ingeniero: Isabel fue, y no quedó sino como un buen recuerdo que la vida te dejó; pero Ella, que entrados en la adolescencia, se reveló como una cómplice especial en la secundaria; Ella, que siempre te espetaba al encontrarte un "¿ qué estás leyendo?" o un conminatorio "lee" al alejarse, con lo cual terminaste por adquirir el solitario vicio; Ella, a la que fuiste a saludar por su cumpleaños, llevándole de regalo unos discos de Serrat que estás seguro nunca escuchó; Ella, a la que dijiste por teléfono, como despidiéndote, y sin esperar -por miedo- respuesta alguna: "me hubiese gustado estar contigo"; Ella, que no fue sino la más amiga de todas las amigas que tuviste, cómo se te quedó, Cuchito. Fue una ilusión, una espina tenaz que la distancia y el tiempo ayudaban aún más a arraigar, y es un asunto todavía no resuelto. Esto es como andar con los pasadores desatados, arrastrándolos treinta años y esperando hora y lugar precisos para poderlos anudar. Imaginaria infidelidad que ya te cuesta, que te remuerde y de la que quisieras escapar.
La fiesta de reencuentro fue un viernes, y quién mejor para recibirnos que el Curro Pastor. Cuchito, no nos abandonaste. Gracias, hombre, gracias por venir. !Qué gracias ni nada! !Si yo también me moría por venir! Curro, ven que te presento a mi esposa. Te morías por venir, sí, te morías por venir a verla, dilo, te morías con los pasadores desatados, te morías por venirlos ya, de una buena vez, a anudar, a cerrar con ese pasado que seguías arrastrando, que se te colaba en los sueños, en las tardes, en los silencios. Cuchito, esta fiesta podía ser la paz, o podía ser una historia por recomenzar, un torbellino agazapado, un camino sin retorno. Y poco te importó ver a los viejos profesores, especialmente invitados para la ocasión, como aquél de psicología que, orgulloso, felicitaba hace treinta años a todos sus alumnos por el excelente rendimiento en una prueba mensual, sin saber que tú y precisamente el Curro se habían birlado la hoja de preguntas minutos antes del examen. Y poco te importaron las anécdotas, mil veces recordadas, mil veces escuchadas, en las que el licor de guinda era un antiguo e infaltable compañero. Y poco te importaron los rocks lentos y las baladas que hace mil años no oías, y que parecían adornar el salón como telarañas de música y hermosas flores marchitas. Sólo querías verla, encontrarla entre esos viejos queridos rostros, entre esas niñas que ayer te prestaban los cuadernos y que, hoy, damas respetables, tienen que lidiar con hijos adolescentes.
Y llegó. Ella estaba allí. Y quise despertarme con un "¿ y ahora, Cuchito?", pero las imágenes se sumaban, me reventaban el pecho, y me sentí más Quijano que Quijote; me sentí Emma Bovary, la del paladar blanquecino, no la soñadora libresca; me sentí más la Penélope de la canción, la de los ojos llenitos de ayer, que el Argos memorioso, fiel y moribundo.
Puedo decir que fue una estupenda reunión. Y que regresé a casa reconciliado, contento por haber visto a tantos amigos con los que hace un buen tiempo no me topaba. Y feliz, con una mujer extraordinaria a mi lado. Feliz, y arrastrando como siempre los pasadores desatados, porque, finalmente, para mí, Ella no llegó.
Promoción
Fujisawa, Agosto 2003
viernes, 25 de abril de 2008
Colegio La Unión (Elisa Taba - 4 de Abril del 2003)
Si hacemos un balance de lo que fue nuestra educación, de hecho que hay vacíos e incoherencias, que hoy nos acordamos y podemos sonreir o renegar, en la reunión de reencuentro recordaba cuando en Jishuryo nos daban con caña cuando nos portábamos mal, se acuerdan de eso? Ahora los derechos de los niños se hacen respetar y los chicos son conscientes de ello.
Pero bueno pues así es, lo importante es que es UNA GRAN COSA, y mucha gente me envidia por esto, que HOY DESPUÉS DE MÁS DE 20 AÑOS DE EGRESADOS, mantengamos este contacto que cada vez se consolida más: nos reimos, sonreimos, nos franqueamos, reflexionamos, leemos poemas, ensayos, nos distraemos un ratito de la chamba (como yo ahora...je, je!), otros se quedan hasta tarde leyendo los correos y sin querer, nos vamos conociendo más...no?
Algo que dijo el Director Gerente del colegio (La Unión), Manuel Nakachi: "yo he estado en varios reencuentros de promociones anteriores, pero con la PROMO 82, he sentido algo diferente, son especiales, ha sido una reunión con mucho sentimiento, mucha calidez..." no se les puso la piel de gallina? Eso somos, UNA PROMO especial, no???
Besos y abrazos a todos, les tengo muchísimo cariño, lo digo SINCERAMENTE
Su amiga de siempre
Elisa
Colegio La Unión (Elisa Taba - 3 de Abril del 2003)
Colegio La Unión (Miguel Yagi - 15 de Abril del 2003)
Parentesco entre la gente de la Promo (Goyo Kohatsu y Rafo Tokashiki)
domingo, 20 de abril de 2008
Los Piscineros - Recuerdos de Goyo enviados un 12 de Abril del 2003
Davi Pin! creo que vamos a tener que hacer una colecta para mandarte hacer unos lentes super especiales.... como vas a confundir a Kayu Nishimura con Toshi Narahashi? estas confundiendo un marciano con un gato!! ja.ja no, en serio nada que ver!
miércoles, 9 de abril de 2008
Veinte Años (Gustavo Yonamine)
Y en diciembre de 1982, ciento cuarentaicuatro jóvenes, hombres y mujeres, dejaban las aulas escolares para enfrentarse a nuevos retos, para enfrentarse a la vida que, para un adolescente en ese decisivo momento, siempre es abrumadoramente amplia en riqueza y posibilidades.
Una gran parte de ellos se encuentra en Lima, pero muchos otros se hallan repartidos por el mundo con destinos diversos: Japón, México, EEUU, Colombia. Muchos son destacados profesionales en territorio patrio, otros como nosotros se esfuerzan en las fábricas de estas islas. Pero todos compartimos el hecho de ser miembros de la Promoción 1982 del Colegio La Unión, que lleva orgullosa el nombre de don Juan Nakamatsu, nuestro padrino.
Veinte años han pasado desde esa memorable despedida. Veinte años: tiempo propicio para hacer un alto, tiempo conveniente para el balance, para la pausa que revisa, recuerda y toma impulso para recibir renovadamente lo que vendrá. Veinte años, o como decimos medio en broma, medio en serio, cuando nos reencontramos con algún amigo: hace como veinte kilos que no nos vemos.
Veinte años que para nosotros son motivo de celebración, reencuentro y alegría; pero que, al leer el desgarrador testimonio del doctor Juan Alberto Matsumoto, nos producen asimismo la perplejidad y la impotencia de restañar heridas ajenas, que tan vívidamente refleja esa amarga pero bella canción del maestro Alberto Cortez "A Daniel, un chico de la guerra". Sí, porque en 1982 cualquiera de nosotros pudo tener como batalla el riesgo de un machete (en Perú, le decimos "plage", de plagiar) escondido en un examen, o pudo sufrir como pozo de zorro un amor y un olvido; pero, allá, lejos, muchachos de nuestra misma edad padecían el frío, la niebla, el naufragio, la muerte. Nuestra historia fue distinta, éramos lo que a los dieciseis se es: despreocupados adolescentes.
Despreocupados adolescentes con anécdotas mil, como aquélla en que se tuvo de rehén al profesor de electrónica, encerrado en esa especie de celda donde se guardaban las herramientas y los instrumentos de medición. O como aquella otra que daba cuenta del orgullo del profesor de psicología, al ver que toda la promo había respondido de forma más que satisfactoria la prueba bimestral que él había propuesto; prueba que todos conocían y habían resuelto por lo menos una hora antes del examen, al haberse obtenido un ejemplar de las hojas de preguntas por misteriosos métodos hasta la fecha no explicitados.
Veinte años: tiempo propicio para el balance, decíamos. ¿Qué nos dejó el colegio, en términos de historia personal? ¿Qué lecciones, pasados veinte años, podemos extraer de esa etapa? Ortega y Gasset, en "Historia como sistema", nos enseña que la función de la Historia es fundamentalmente negativa, es decir, que ella no nos va a dictar qué es lo que hay que hacer, sino por el contrario qué es lo que no hay que hacer, cuáles son los errores que no hay que volver a cometer; la Historia nos va a mostrar cuáles son las piedras con las que no podemos volver a topar. Y una gran piedra fue y es para nosotros el desinterés en el estudio de segundas lenguas. En 1982, el idioma japonés era para nosotros un exotismo del Colegio La Unión, una materia completamente alejada de nuestra circunstacia y, en consecuencia, soslayada, discriminada, el patito feo de la familia. Y ya sabemos después lo que pasó. Ahora, tal vez no seamos ya nosotros mismos el futuro:
el futuro son nuestros hijos. Y no podemos permitirnos otra vez el mismo error, pero cambiado. Es el español, en este momento, nuestra mayor tarea en familia.
La Promoción, el colegio, quizás lo más bello y mejor de nuestras vidas. Ahí empezábamos a trazar bocetos de quiénes queríamos llegar a ser, nuestros primeros garabatos de hombre y mujer. Forjamos amistades imperturbables, conocimos el automóvil, las delicias y malestares del primer licor y sentíamos hasta las lágrimas la pureza del amor. ¡Salud, Promoción 82! ¡Salud, por estos primeros veinte!
Gustavo Yonamine
Fujisawa, Enero 2003
Vida de Colegial (Gustavo Yonamine)
-la balanza nunca miente-,
se pinta el pelo a entrecano
y el tiempo es viento fuerte.
Han pasado algunos años.
¡Si pudiera regresar,
con mis libros bajo el brazo,
oh vida de colegial!
--x--
La verdad, entonces, era
que elipses, curvas y senos
despertaban el anhelo
de aprehender anatomías;
y, de hecho, prefería
un soneto a los catetos
por ver en él los secretos
de una exacta geometría.
Lo cierto de aquel entonces
era un espíritu nuevo,
presto a aceptar los rigores
de un deseo al descubierto;
y un recién nacido rasgo,
que era la benevolencia
con el pelmazo de ciencias,
si ella estaba a unos pasos.
Pulcro, exacto el uniforme.
El pelo siempre peinado.
La mancha: ¿Qué te ha picado?
y él no sabe qué responde.
Ya no al fútbol del recreo:
todo un perfecto anormal.
Lo recuerdo y no lo creo,
¡oh vida de colegial!
--x--
Pues era un tiempo de risas
y era la vida un pañuelo,
que alegrándose en el vuelo
se desentiende de prisas;
olvidarte yo no puedo,
¡quién te podría olvidar!
si mis quince son eternos
¡oh vida de colegial!
--x--
La verdad, entonces, era
que anhidrído era griego
y el óxido, un palimpsesto
de gramatica latina.
Con la mente ennubecida
y el pecho estrenando fuegos,
mi adolescente sosiego
terminaba en esos días.
La verdad, entonces, era
que la mayor osadía
fueron las fugas primeras
superando geografía;
y también orlar la espera
con volutas de tabaco
que desde eso, y hasta cuándo,
son de mis pulmones penas.
Lo cierto de aquel entonces
era aún la inocencia,
la natural inconciencia
ignorante de dolores.
Y, así, libre de temores
fuiste mi urna de cristal,
mi limpio y cálido nido
¡oh vida de colegial!
--x--
Han pasado algunos años
-la balanza nunca miente-
se pinta el pelo a entrecano
y el tiempo es viento fuerte.
Han pasado alguños años.
¡Si pudiera regresar,
con mis libros bajo el brazo,
oh vida de colegial!
Gustavo Yonamine
Yokohama, Marzo 1994
martes, 8 de abril de 2008
IFU 2007
Para los que no reconocen...
Parados: Miguel Yagi, Laura Kanashiro, Tamy Nakasone, Keiko Uyema, Pilar Uema, Osamu Kihara, Humberto Uehara, Edgar Araki, Sayoko Kochi, Cata Terukina, Mary Shimabukuro, Rumi Higa, Miyuki Harada, Esther Nakasone, Nancy Kimura, Freddy Kohira
Abajo: Elisa Taba y Lucía Ruiz.
Las preguntas grises (Gustavo Yonamine)
Bodas de Plata de la Promoción 1982
La Comisión del 25 Aniversario los invita a participar a la Familia Unionina de la Promoción 1982 al inicio de las Celebraciones por las Bodas de Plata, que se llevará a cabo el :
Fecha : Domingo 25 de Mayo del 2007
Lugar : Casa de la Familia Takehara - Kimura
Condorhuaca Mz. J-1 Lote 8
Cieneguilla
Ref.: Espalda del Club del Colegio 10 de Octubre, Paradero Colca
Partida : Colegio La Unión a las 8.00 a.m.
Salida : Cieneguilla a las 5:00 p.m.
Para esta celebración nos vamos en buses contratados y tendremos un almuerzo que consistirá en la tradicional Pachamanca para dos personas, gaseosas, regalos y sorteos entre los asistentes.
El costo ofrecido para la familia unionina de la Promoción 1982, será el siguiente,
- Adultos : S/. 30.00
(incluye entrada, media pachamanca y una gaseosa) - Niños : S/. 3.00
(hasta 12 años, incluye entrada y una gaseosa) - Movilidad por asiento : S/. 10.00
- Media Pachamanca adicional : S/. 11.00
(*) Corcho Libre
Para mayor información, contactarse con,
- Edgar Araki : 99828-2800 ó al mail edmiaryu@hotmail.com
- Luis Kitayama : 99353-1596 ó al mail luis.kitayama@gmail.com
- Elisa Taba : 99464-5140 ó al mail etaba@pucp.edu.pe
- Sayoko Kochi : 99930-0333 ó al mail pattyk0509@yahoo.com
- Tamy Nakasone : 99918-5399 ó al mail tami1804@yahoo.com
Por favor, para confirmar su participación hasta el día Domingo 18 de Mayo,
- Confirmar participación y pedidos a cualquiera de los contactos que figuran en la lista anterior, y adicionalmente,
- Abonar el Monto Total Familiar correspondiente, en cualquiera de las oficinas de AELUCOOP a la cuenta de la Promoción 1982 del Colegio La Unión, Cuenta Nro. 15748, indicando el Nombre del Ex Alumno, representante del grupo familiar.
Oficinas de AELUCOOP
1. Sede principal (AELU). Jr. Paracas 565 Pueblo Libre.
2. Asociación Peruano Japonesa (APJ). Av. Gregorio Escobedo 803 Jesús María.
3. Colegio La Unión. Av. La Mar cdra. 19 s/n. Pueblo Libre.
4. Oficinas Administrativas del C.C. El Bosque. Av. Bayletti 278 San Borja
5. Oficina en el C.C. El Bosque. Km. 29 Carretera Central
Te esperamos para divertirnos con toda la familia, ¡no faltes!
LA COMISION 25 ANIVERSARIO

