domingo, 3 de agosto de 2008

Fiesta de Reencuentro de Ex Alumnos del Colegio La Unión 2008

El pasado 19 de Julio, la Promoción 1982 estuvo en la Fiesta de Reencuentro de Ex Alumnos del Colegio La Unión.

miércoles, 4 de junio de 2008

COLEGIO LA UNION - Fiesta de Reencuentro de Exalumnos

ESTIMADO(A) EXALUMNO


Es muy grato invitarte a participar de la “Fiesta de Reencuentro de Exalumnos Unioninos”, en donde a parte de compartir un agradable momento de camaradería, buscamos estrechar nuevos lazos y renovar nuestro compromiso de, donde estemos, llevemos en nuestro corazón a nuestro querido colegio, a nuestros compañeros y por supuesto amigos, y así como dice el himno: “Bajo la égida de nuestros padres que nos dan ejemplo de tesón, prometemos jamás defraudarlos y estudiar con mucho corazón”, sabernos que este lema se hace y se seguirá haciendo realidad en nuestra vida y en nuestros corazones.

La sociedad y el ritmo de vida tan acelerado que estamos viviendo nos impulsa cada vez más a tomar conciencia de que necesitamos formar equipo para el logro de los objetivos tanto a nivel personal como sociales. Es por ello que el tan anhelado sueño de la Asociación de Exalumnos Unioninos, ahora ya puede ser una realidad. Esta asociación tendrá que recoger la inquietud y expectivas para luego poder lograr los objetivos que esta se trace, buscando ante todo ser un medio por el cual muchos de los sueños e inquietudes de sus miembros se hagan realidad.


Inscribete en a los teléfonos 461 - 7930 / 261 - 0533

domingo, 1 de junio de 2008

El Cumpleaños de Gaby Higashionna


La celebración del cumpleaños de Gaby Higashionna, vemos a Bertha Yto, Caty Taira y la inconfundible y siempre alegre (aunque ultimamente no se le siente...) Gaby Higashionna.


jueves, 8 de mayo de 2008

La gente de la promo si se reune ...


Tanomoshi de un grupo de la promo, que se reunen todos los meses, vemos a Miki, Pilar, Mili, Fernando (esposo de Mili), Lucho (esposo de Keiko), Keiko y Rumi comiendo nihonriori.


Esta foto en otra sesión del tanomoshi mensual, vemos con otro look, más veraniegas, seguro más reciente y esta vez "solteras", a Pilar, Miki, Rumi y Keiko, degustando una deliciosa parrillada.

jueves, 1 de mayo de 2008

PROMOCIONES 82 - COLE "LA UNION", CHEVERE (Periódico Ultima Hora. Lima, Martes 14 de Diciembre de 1982)


Con metas trazadas e ilusiones mil, cientos correntiaseis adolescentes entre los 16 y 18 años, escucharán mañana su última clase luego de doce años de convivencia en el mismo plantel, el colegio cooperativo "La Unión", situado en la Av. Paracas en Pueblo Libre.

Prefiriendo las ciencias más que letras, este grupo mixto de alumnos coincide en el deseo de postular a la universidad inmediatamente después de finalizar el año escolar. Entre las vivencias compartidas que mayor satisfacción les ha dado, es un viaje de promoción que realizaron por el norte del país a principios de año.

Aunque con cierta tristeza por el alejamiento temporal que tendrán todos, los 146 ex alumnos, a partir de mañana, tienen dentro de sí múltiples anhelos y proyecciones, que de cumplirse, el país en cuatro o cinco años más, tendrá abundantes profesionales, sobre todo en la rama de ingeniería.

De las experiencias recogidas en su plantel, antes Santa Beatriz, pueden decir que entre los profesores más queridos están Mercedes Noriega, de matemáticas; Martha Páez, de Historia y Víctor Rodríguez, el popular "Fetuccini", profesor de economía. Asimismo el maestro de química, Edward Inga.

El alumno que ha logrado imponerse dentro de su clase por haber ocupado el primer lugar desde sus inicios, transición, es Carlos Yamamoto Tominaga, de 17 años. Sus compañeros de clase dicen sobre él: "Ha logrado mantener el equilibrio perfecto del buen alumno y buen amigo". Su meta es graduarse en ingeniería industrial o electrónica.
(*) Al pie de la foto: La promoción compuesta por 146 alumnos, escuchará mañana su última clase; el 28 será la clausura y entrega de diplomas y el 15 de nero celebrarán con una gran fiesta la culminación de sus estudios secundarios.

El director, Isidoro Hamada Sánchez, quien se mantiene en el cargo desde el año pasado, manifiesta que el centro educativo se formó hace once años como "La Unión" y que anteriormente en otro local funcionó como "Santa Beatriz". A catorce días de realizarse la clausura del año académico, en este plantel, que cuenta con diez mil metros cuadrados, de los cuales el 75% está abarcado por hermosas áreas verdes, dice que él, como padre de familia, puede dar un solo consejo a la juventud que egresa: "La mejor forma de tener éxito en la vida es estudiando y para estudiar hay que tener voluntad".

Retomando una promesa que se hicieron casi al iniciar el año: no separarse nunca, los alumnos de la promoción '82 del colegio "La Unión", ha asegurado reencontrarse todos los años.

(*) Al pie de la foto: Isidoro Hamada Sánchez es el joven director del colegio cooperativo "La Unión", que con sus diez mil metros cuadrados se perfila como uno de los centros con mayor proyección en su zona.

Periódico Ultima Hora. Lima, Martes 14 de Diciembre de 1982

Himno del Colegio La Unión



CORO


Somos estudiantes del Colegio La Unión
vanguardia del cooperativismo en la educación.
Adelante, adelante, es el lema a seguir
nada podrá deternos en nuestro avance cultural.


ESTROFAS


En las lides deportivas
nuestro anhelo es sólo competir
y si el triunfo nos sonríe
daremos gracias a Dios Nuestro Señor.
Bajo la égida de nuestros padres
que nos dan ejemplo de tesón
prometemos jamás defraudarlos
y estudiar con mucho corazón
Adelante, compañeros
a luchar con garra y valor
y lograr de nuestro Perú
una Patria de Paz y Amor

Letra y Música: Isidoro Hamada Sánchez

Familia Gasha - Shimabukuro (Diana Shimabukuro - 12 de Abril del 2003)

Bueno, para seguir con la honda, les cuento algo de mi vida. Me casé en el año 91 con Jorge (Coco) Gasha. Coco y yo nos conocimos en el CNES, ahora mi nombre oficial es Diana Gasha. Tengo dos hijos, Sean Kazuo (2 1/2 años) y Ryan Takeshi (1año). Los llamamos por su nombre en japonés. Estoy viviendo a 1 hora de Los Angeles y trabajo cerca de donde vivo. Trabajo en una compañía que produce materiales de fibra de cemento para la construcción, dentro del laboratorio del química.

A estas alturas de la vida no me asusta que la gente se entere que fuí parte de la banda del corte de botones. Ya ni me acordaba que era un secreto, y fijate que no me acordaba que tu participaste en cortar tus propios botones. Recuerdo que eramos tres chicas. Pero no se si mi memoria me esta fallando, hace tanto tiempo de eso. Pero sí tengo buenos recuerdos de 6to grado. Fué mi época de niña rebelde. Le decía a Petete que no se podía subir a mi carro porque le reventaría las llantas. Y el día que cocí mis botones los puse todo al revés para darle la contra a Petete.

Familia Tokashiki - Nakanishi (Rafo Tokashiki - 3 de Abril del 2003)

Me toca contar un poco sobre mi familia. Me casé en el 96 con Patricia Kayoko Nakanishi, nacida Bolivia y criada en Argentina, prima de Tadashi (Gori-Gori) pero por suerte solo tienen en común el apellido. Tenemos 2 hijas, Eimi y Airi, de 3 años y 2 años respectivamente.
Una anécdota, cuando Eimi tenía 2 años. Estábamos caminado y pasó una chica en minifalda manejando una moto. Luego de un rato, Eimi me dice: "Papá, te gustan las motos, no?". Cuando le pregunté por que, me contestó: "Claro, si estuviste mirando esa moto detenidamente" mi señora ni cuenta se dio y mi hija sí. Hablan japonés, pero sí entienden español. Estamos tratando de que hablen español, pensamos contratar a Higashionna Sensei para las clases...quien es Higashionna sensei? Quien mas, Gaby.
Estamos aquí en Japón desde el 97, ya hace casi 6 años. Trabajo en una empresa de telecomunicaciones, y por el momento no me puedo quejar, la vida no me trata mal por el momento.

martes, 29 de abril de 2008

Colegio La Unión (David Pin - 7 de Abril del 2003)

Me alegra mucho saber como a avanzado el colegio todos estos años que me desconecté de el, yo aprecio mucho lo que me enseñaron allí y lo que pude aprender, saliendo de Gakko y compartiendo con otras personas en la universidad y en la vida comprendí que yo había aprendido muchas cosas que en otros colegios no se enseñaban.

Por ejemplo algo que doy gracias al colegio fui a coserme mis propios botones. Alguien se acuerda cuando en 6to. grado nos mandaron a casa pero nos pidieron que dejáramos los guardapolvos?, normalmente nos lo llevábamos para que sean lavados y resulta que al llegar el Lunes, NO TENÍAN BOTONES!!!! los habían sacado todos y nos enseñaron a coserlos!!!.

Y las clases de mecanografía??? cochineábamos en el salón diciendo que nos enseñaban "meca" y "taqui" porque si no entrábamos a la universidad por lo menos podríamos dedicarnos de "Secretarios".

Y las clases de Judo??? las odiaba tanto así que siempre inventaba una excusa y creo que hasta Mary o Cathy me hicieron una excusa una vez con la firma de mi madre!!!

Y que puedo decir de la clase de electricidad, a empalmar cables??? y el radio al que le parábamos haciendo "cortocicuitos".

Y las matemáticas, salí jalado en primero de media y lo lleve de vacacional, me prometí no volver a salir jalado nuevamente y termine amándolas, no lo hubiera logrado sin los profes que tuve no recuerdo el de tercero de media pero nunca olvidare a la Noriega (con mucho respeto Rodney eh!) y en fin, ahora un perujin como yo en un colegio como La Unión es todo un caso también, caí por casualidad y me quede toda la vida.

Nunca olvidare lo que Hito me escribio en mi cuaderno de recuerdo de quinto año, y es que me hizo ver que aunque no era de la "colonia" me volví como uno de ella, (bueno también que si entre en transición que quieren eh!) bueno y aunque el apellido tiraba pa' chino algo me ayudaba para no desentonar mucho, algo que creo que debo de argumentar en favor de los nikkei y sin ánimo de polemizar con mi querido amigo "chivo" Yagi, es que una de las cosas que siempre valore de la "colonia" es como se ayudaban unos a otros, como se colaboraba, tengo 3 hermanas que no estudiaron en La Unión sino en otro colegio privado y en mi familia siempre se hablaba lo diferente que era mi colegio: LA UNIÓN.

Mas que nostalgia tengo gratitud, aunque no todo es rosas, no me fui para Japón pero ya vi que si me hubiera ido hubiera estado mas perdido que "piojo en cabeza de calvo" y bueno el ingles, no fue del todo bueno tampoco, menos mal en el salón, Mañuco me ayudó muchas veces.

En fin, ser agradecido es una de los principios mas importantes del ser humano, pero corregir los errores es tan importante como lo anterior, por lo cual finalmente concluyo como dice la canción:

Tengo el orgullo de ser Unionino y soy feliz...!!!

Gracias a todos Uds. si llegaron hasta aquí leyendo todo esto.

sábado, 26 de abril de 2008

Ella no llegó (Gustavo Yonamine)

... tú no eres quien yo espero Penélope. Joan Manuel Serrat

Repasaba la agenda del día: reuniones con los proveedores, revisión de algunos nuevos proyectos, una ojeada a los contratos por firmar y darse un tiempo para ver el avance de las obras. Es decir, una típica mañana de lunes, algo movida, lo de siempre, por el descanso de fin de semana. Pero fue la llamada del Curro Pastor, uno de los más traviesos y entrañables palomillas de ese inolvidable Quinto "B", la que realmente me movió, la que me sacó lejos de las preocupaciones laborales y del bostezo que a veces la oficina me provoca. Ingeniero Arteaga, tiene una llamada en la línea tres. Gracias, Clarita. Aló, Cuchito. ¿Que no me sacas? Oye, está bien que hayan pasado nada más que treinta años, pero no te puedes haber olvidado de mí, pues, hombre. Sí, Curro Pastor. ¿Cuánto tiempo, no? Te acordaste, así mejor; porque ya te iba a recitar lo de tu bomba maldita en Chiclayo, en el viaje de promo, y con eso de seguro te ibas a dar cuenta, pero ya, de con quién estás hablando. Cuchito, sé que te ha ido muy bien, que siempre estás ocupado y de veras que me da mucho gusto, pero esta vez el asunto es especial: son treinta años y toda la promo se va a reunir. Ya se han hecho las coordinaciones, vamos a tener contacto con la gente que está afuera y esperamos que todos los que estamos aquí en Lima podamos reunirnos. Así que parece que no tienes escapatoria. Hazte un tiempo, Ingeniero, y no nos falles, eh, que queremos contarnos las arrugas y los kilos de más como condecoraciones. Después te mando los detalles. Nos estamos comunicando. Treinta años, Cuchito, y esa llamada que te congeló la mesa de trabajo casi toda una mañana, regándola de tantos recuerdos, de anécdotas mil y de rostros que se te dibujaban difusos, tenues, pero a la vez vitales, rebosantes de la natural inconsciencia de la que se padece a los quince o dieciséis. Treinta años, Cuchito, treinta años en los que -no te puedes quejar- la vida te trató bien: una carrera, una posición estable y una familia, con una mujer extraordinaria y tres bellos muchachos. Pero treinta años en los que no has podido dejar de pensar en Ella.

¿De qué estaremos hechos los hombres que teniendo hoy todo, que cogiendo a manojos, a voluntad, la vida, pretendemos todavía darnos el lujo de acariciar lo que no fue? Debe ser que la felicidad es tan generosa que, a pesar de estar de nuestro lado, no nos impide soñar. Debe ser que para ella, somos como niños a los que deja retozar con algunas viejas fantasías. Porque, qué duda cabe, Cuchito, de que eres un tipo feliz. De tu chamba, no te puedes quejar; llevas tus días placenteramente; tienes los amigos, los de verdad, los que no fallan; y, amén de los chicos, tu tesoro está en casa. El tuyo no es el común matrimonio desgastado por la rutina, o uno que se mantenga por la inercial costumbre de estar juntos. No, de hecho, nunca te has atrevido -no, no es esa la frase correcta: lo cierto es que no has sentido la comezón, el impulso atávico de sacar los pies fuera del plato. Y esto es todo lo burgués, aburrido, todo lo cursi que quieras, pero, para ti, camotudo Cuchito, esto es amor.

Mas lo único prohibido era Ella. La única infidelidad que te permites. Imaginaria infidelidad que no se traduce en las ganas fáciles de haber querido tenerla, que no se rebaja al nudo sexo, sino que pretende tejer el capítulo trunco que no se dio. Ella no fue la novia primera, no fue tu primer amor, pero siempre estuvo ahí. Fue la confidente, la compañera con la que, entre recreos, intercambiabas cuitas: Ella, y sus discusiones con su peor es nada, como Ella decía; y tú, con Chavelita, a la que en su tiempo quisiste tanto. Tal vez, fue que elegiste mal, Ingeniero: Isabel fue, y no quedó sino como un buen recuerdo que la vida te dejó; pero Ella, que entrados en la adolescencia, se reveló como una cómplice especial en la secundaria; Ella, que siempre te espetaba al encontrarte un "¿ qué estás leyendo?" o un conminatorio "lee" al alejarse, con lo cual terminaste por adquirir el solitario vicio; Ella, a la que fuiste a saludar por su cumpleaños, llevándole de regalo unos discos de Serrat que estás seguro nunca escuchó; Ella, a la que dijiste por teléfono, como despidiéndote, y sin esperar -por miedo- respuesta alguna: "me hubiese gustado estar contigo"; Ella, que no fue sino la más amiga de todas las amigas que tuviste, cómo se te quedó, Cuchito. Fue una ilusión, una espina tenaz que la distancia y el tiempo ayudaban aún más a arraigar, y es un asunto todavía no resuelto. Esto es como andar con los pasadores desatados, arrastrándolos treinta años y esperando hora y lugar precisos para poderlos anudar. Imaginaria infidelidad que ya te cuesta, que te remuerde y de la que quisieras escapar.

La fiesta de reencuentro fue un viernes, y quién mejor para recibirnos que el Curro Pastor. Cuchito, no nos abandonaste. Gracias, hombre, gracias por venir. !Qué gracias ni nada! !Si yo también me moría por venir! Curro, ven que te presento a mi esposa. Te morías por venir, sí, te morías por venir a verla, dilo, te morías con los pasadores desatados, te morías por venirlos ya, de una buena vez, a anudar, a cerrar con ese pasado que seguías arrastrando, que se te colaba en los sueños, en las tardes, en los silencios. Cuchito, esta fiesta podía ser la paz, o podía ser una historia por recomenzar, un torbellino agazapado, un camino sin retorno. Y poco te importó ver a los viejos profesores, especialmente invitados para la ocasión, como aquél de psicología que, orgulloso, felicitaba hace treinta años a todos sus alumnos por el excelente rendimiento en una prueba mensual, sin saber que tú y precisamente el Curro se habían birlado la hoja de preguntas minutos antes del examen. Y poco te importaron las anécdotas, mil veces recordadas, mil veces escuchadas, en las que el licor de guinda era un antiguo e infaltable compañero. Y poco te importaron los rocks lentos y las baladas que hace mil años no oías, y que parecían adornar el salón como telarañas de música y hermosas flores marchitas. Sólo querías verla, encontrarla entre esos viejos queridos rostros, entre esas niñas que ayer te prestaban los cuadernos y que, hoy, damas respetables, tienen que lidiar con hijos adolescentes.

Y llegó. Ella estaba allí. Y quise despertarme con un "¿ y ahora, Cuchito?", pero las imágenes se sumaban, me reventaban el pecho, y me sentí más Quijano que Quijote; me sentí Emma Bovary, la del paladar blanquecino, no la soñadora libresca; me sentí más la Penélope de la canción, la de los ojos llenitos de ayer, que el Argos memorioso, fiel y moribundo.

Puedo decir que fue una estupenda reunión. Y que regresé a casa reconciliado, contento por haber visto a tantos amigos con los que hace un buen tiempo no me topaba. Y feliz, con una mujer extraordinaria a mi lado. Feliz, y arrastrando como siempre los pasadores desatados, porque, finalmente, para mí, Ella no llegó.

Promoción
Fujisawa, Agosto 2003

viernes, 25 de abril de 2008

Colegio La Unión (Elisa Taba - 4 de Abril del 2003)

Estoy de acuerdo que lo más importante en la formación de los niños y los jóvenes es el desarrollo y el crecimiento personal, los conocimientos se adquieren de otras fuentes. Creo que eso sí es valioso en nuestra generación, vivimos en una época en donde se podía salir a la puerta del colegio a comprar chupetines (en forma de conitos) o barquillos u otros dulces, sin temor a que nos pase nada y en nuestro barrio, podíamos jugar en la calle sin temores, íbamos al cine en mancha cuando apenas éramos unos mocosos y también íbamos a fiestas y nos podíamos quedar hasta el amanecer sin ningún peligro, fuimos niños felices, inquietos, "libres" y luego jóvenes traviesos, creativos y con valores. Eso es lo más rescatable, ahora la educación en los colegios tiene que enfocarse de otra manera, porque todo ha cambiado mucho, son otras las modas, los peligros, la manera de pensar de los chicos.

Si hacemos un balance de lo que fue nuestra educación, de hecho que hay vacíos e incoherencias, que hoy nos acordamos y podemos sonreir o renegar, en la reunión de reencuentro recordaba cuando en Jishuryo nos daban con caña cuando nos portábamos mal, se acuerdan de eso? Ahora los derechos de los niños se hacen respetar y los chicos son conscientes de ello.

Pero bueno pues así es, lo importante es que es UNA GRAN COSA, y mucha gente me envidia por esto, que HOY DESPUÉS DE MÁS DE 20 AÑOS DE EGRESADOS, mantengamos este contacto que cada vez se consolida más: nos reimos, sonreimos, nos franqueamos, reflexionamos, leemos poemas, ensayos, nos distraemos un ratito de la chamba (como yo ahora...je, je!), otros se quedan hasta tarde leyendo los correos y sin querer, nos vamos conociendo más...no?

Algo que dijo el Director Gerente del colegio (La Unión), Manuel Nakachi: "yo he estado en varios reencuentros de promociones anteriores, pero con la PROMO 82, he sentido algo diferente, son especiales, ha sido una reunión con mucho sentimiento, mucha calidez..." no se les puso la piel de gallina? Eso somos, UNA PROMO especial, no???

Besos y abrazos a todos, les tengo muchísimo cariño, lo digo SINCERAMENTE

Su amiga de siempre

Elisa

Colegio La Unión (Elisa Taba - 3 de Abril del 2003)

Yo sí tengo a mi hijo mayor en La Unión y estoy contenta por ello, ha mejorado un montón y hoy es un colegio moderno, de avanzada; a diferencia de otros colegios, ponen especial énfasis en la formación de los valores, tienen muchas vivencias juntos (ya no solamente es el undokai o el viaje de promo) y esto permite crecer y desarrollarse como personas, tienen que verlos bailar, cantar el himno del colegio, marchar, lo hacen con mucho orgullo los chicos.

La primera vez que fui a un IFU (integración de la familia unionina), me emocioné hasta las lágrimas al ver con qué entusiasmo los alumnos hacían su barras, marchaban, cantaban a todo pulmón el himno del colegio y hacían enérgicamente el radio taiso, en esta actividad también participan los padres. Eso ayuda al niño a formarse como persona.

Lo académico también ha mejorado un montón, empezando por el inglés que se hace con la Universidad del Pacífico, todo lo que es computación con Cibertec, tienen convenios con IPAE y la Univesidad San Ignacio de Loyola para la formación de pequeños empresarios, el japonés con profesores de Japón, también forman paramédicos para la atención de primeros auxilios, hay taller de líderes, folklore, karaoke, ensamblaje de computadoras, entre otros, tienen un sistema de reconocimiento muy bien estructurado que mantiene al los alumnos muy motivados para afrontar retos.

Ha ganado premios por la banda, por su feria de ciencias, por su nivel en el deporte, por su sistema de defensa civil, o sea que al final, nuestros hijos salen capacitados para enfrentar un mundo difícil y competitivo afuera, estoy contenta con las mejoras y también por la formación que tuvimos allí, los valores que nos inculcaron y las vivencias que tuvimos, las amistades, etc., por lo tanto, sigo siendo hincha del cole, 'tá largo; pero creo que vale la percepción de alguien que tiene a su hijo en La Unión.

Cariños

Elisa.

Colegio La Unión (Miguel Yagi - 15 de Abril del 2003)

Deseo compartir con ustedes mis experiencias como ex alumno, padre de familia y directivo del colegio. Todos los que tenemos la dicha de ser padres, nos enfrentamos en algún momento con la enorme responsabilidad de elegir el colegio en el que se formarán nuestros hijos.

Un mundo cada vez más competitivo y globalizado, en el que los cambios son cada vez más vertiginosos, serán el escenario natural en el que ellos se desenvolverán. Nuestros hijos deberán tener sólidos conocimientos, pero además y por sobretodo, deberán ser mejores personas, con firmes principios y valores. El mundo requiere gente capaz, pero sobretodo, gente honesta, trabajadora y solidaria.

Siempre se dice que la formación viene de casa, creo que eso es muy cierto. Pero no podemos negar que los tiempos actuales, hacen que muchas veces hombre y mujer tengamos que trabajar y que solo veamos a nuestros hijos unas pocas horas al día, la empleada pasa más tiempo con ellos que nosotros mismos. Nuestros hijos pasan mucho más tiempo en el colegio y en el club, de ahí la necesidad de dotarlos de un ambiente sano, con gente que comparta nuestros valores, nuestra idiosincracia, nuestras costumbres, nuestra forma de pensar.

Aunque nunca tuve dudas sobre las bondades de nuestro colegio, casi cuando estaba por elegir el colegio en el que se debería educar mi hijo mayor (tiene 14), nos invitaron a participar a un IFU (Festival de Integración de la Familia Unionina).

Había estado algo alejado del colegio durante la época universitaria y más vinculado a gente ajena a nuestra colectividad, con costumbres, pensamientos y valores distintos, al comienzo fue un poco duro, los nikkei somos muy cerrados, quien no recuerda los primeros años de universidad, generalmente los ponjitas paraban todos juntos y teníamos muchas dificultades para desenvolvernos en el entorno universitario. En mi promo el único pata del cole era Ricardo Tsutsumi. Para bien o para mal, tuvimos que integrarnos a la promo. Al elegir el Colegio, una de mis preocupaciones era lo cerrado de nuestra colectividad, los nikkei nos mantenemos en una burbuja: colegio, estadio, APJ, Miraflores, San Isidro, San Borja, etc. y luego nos cuesta integrarnos cuando varía nuestro entorno.

En el IFU, sentí un cambio en el Colegio, en comparación a nuestra época escolar. Me impresionó la participación de los chicos de ahora. En el baile libre, la participación era general (no como en nuestra época, en que para salir a bailar había que obligarnos). Pero lo más importante, es que percibí algo que no sentía cuando era escolar: HABIA MISTICA. Se notaba un "no se que", un sano orgullo de ser unionino. Canté el himno del colegio, como nunca lo había hecho, pensé que ni lo sabía completo, sentí un calor de hogar, lo que terminó de convencerme, si mis hijos estudiarían en LA UNION.

Una vez en el Colegio, nos invitaron (junto a un grupo de ex alumnos, entre los que debo destacar a Lucho Matzuda) a formar parte del Consejo de Administración (cuando era alumno no sabía ni a qué se dedicaba ni quienes lo integraban). En 1997, los Directivos de turno éramos conscientes que aún cuando la educación debía preparar a nuestros hijos para el futuro, muy poco era lo que había variado la metodología de enseñanza desde que nosotros mismos e incluso nuestros padres, éramos alumnos. La paradoja era que debíamos prepararlos para el futuro pero nuestras herramientas eran del pasado.

Convencidos en que los Directivos no son dueños de la verdad, decidimos indagar entre quienes más saben (alumnos, profesores, padres de familia y ex alumnos) y realizamos una encuesta con una metodología adecuada (nos ayudó un padre de familia que era Gerente de Consultoría en Price Waterhouse).

Posteriormente, contratamos un grupo de los mejores asesores en educación que pudimos conseguir (León Trahtemberg, Hugo Diaz e Hildebrando Luque) todos ellos de talla internacional y consultores de UNESCO. Los asesores realizaron una evaluación de los contenidos de todos los currículos de estudio (desde 1er. grado hasta 5to. de secundaria), así como la metodología de enseñanza. Luego del trabajo de Planeamiento Estratégico, se adoptaron diversas opciones estratégicas, es así que se decidió tercerizar el servicio con entidades especialistas en las materias más requeridas en el competitivo mundo moderno, en inglés, se firmó un convenio con la Universidad del Pacífico y son sus profesores los que dictan las clases todos los días las dos primeras horas, con su propia metodología, libros y material.

Al concluir sus estudios, los chicos deben salir hablando inglés y contar con la certificación de la prestigiada universidad, que les servirá incluso para su propia carrera profesional; en Computación, se renovó los equipos (tenían más de 3 años de desfase) y actualmente las clases de cómputo se dictan mediante convenio con Cibertec (clases de word, excel, access, power point, internet, correo electrónico), igual que en el caso anterior, nuestros hijos saldrán con la correspondiente certificación de esta entidad. Considerando que independientemente de la profesión u oficio que sigan los chicos, siempre es conveniente que tengan conocimientos de cómo se gerencia una empresa, se firmó un convenio con IPAE y actualmente, los chicos de cuarto o quinto (no me acuerdo) reciben el curso de Gestión Empresarial, cuando culminen también tendrán la correspondiente certificación. En Japonés, también se desarrolló algo similar que con el inglés, sin embargo, nuestra principal dificultad es la carencia de profesores idóneos. Es importante señalar que para enseñar nihongo, más aún tratándose de niños, se requiere que el profesor sea un elemento motivador, a nosotros, nos enseñó gente que sabía el idioma, pero que no tenía la debida metodología. Hoy, se enseña cultura japonesa y se incide más en el tema de la conversación, sin dejar de lado la gramática.

El colegio está dando mucha importancia a los cursos de formación y desarrollo de la personalidad, preocupado en desarrollar la inteligencia emocional y la inteligencia social de nuestros hijos. Se está enseñando oratoria, danza, teatro, uso de instrumentos musicales, pintura, etc. A lo largo de la vida, uno debe interactuar con otra gente, si puedes expresar tus ideas en público, si sabes bailar, si puedes cantar o tocas algún instrumento, definitivamente, las cosas serán más sencillas. En formación laboral, uno de los cursos que se brinda es el de ensamblaje de computadoras. En Educación Física, se está aprovechando de mejor manera la infraestructura del AELU y se ha unificado esfuerzos, por ejemplo, nuestros hijos tienen clase de natación (en la piscina temperada) y los profesores son de AELU. Los profesores ganan más, AELU comparte el pago de sus sueldos, nuestros hijos reciben mayor cantidad de conocimientos y el Colegio brinda mayores servicios.

A nivel de actividades también se han dado muchas innovaciones, antes cada promoción organizaba su actividad, se molestaba al mismo mercado y a los mismos auspiciadores, con resultados no tan satisfactorios por el gran esfuerzo de padres y alumnos. Hoy se hacen grandes actividades como la Noche del Recuerdo y la Batukada, en la que participan todas las promociones, cada padre de familia colabora en la venta de entradas, un porcentaje va para cubrir gastos de organización y otro redunda directamente en beneficio del padre de familia. Se tiene así actividades masivas, se molesta menos a las empresas auspiciadoras y no se satura a la colectividad con múltiples actividades.

El Colegio ha crecido y avanzado mucho, hoy los mejores alumnos tienen amplias facilidades para ingresar a las principales universidades, el Consorcio de Universidades Privadas (Católica, Pacífico, Lima, Cayetano y otras) otorgan facilidades a nuestros alumnos, porque consideran que la educación que han recibido son de las mejores del país y quieren que nuestros hijos estudien en ellas. Creen ustedes que si la educación no fuera buena, estas universidades arriesgarían su prestigio dándoles facilidades para su incorporación?.

Otro avance, es que nuestro colegio se ha internacionalizado. Hoy se tienen suscritos convenios con Colegio de Saitama y Kutchan (Hokkaido). Cada año alumnos nuestros viajan y a su vez recibimos alumnos de éstos colegios, lo que les permite ampliar sus horizontes. Igualmente, tenemos un convenio suscrito con la Universidad de Meio para que nuestros hijos sigan estudios allá. Muchas de las mejoras emprendidas en el Colegio se deben sin lugar a dudas ala tenacidad y empuje de nuestro actual Director Manuel Nakachi, a nuestra querida profesora Mechita de Noriega (Directora de Estudios) y al personal docente, administrativo y de servicios. Creo que se ha avanzado bastante.

A todos los que están en la disyuntiva de elegir el colegio en el que se educarán sus hijos, solo les puedo decir: CONFIEN. Nuestro querido colegio es uno de los mejores del país. Como todo en la vida, hay cosas que se deben mejorar, pero como ex alumnos pongamos el hombro, si hay algo que está mal, trabajemos y juntos lograremos hacer los cambios. Mil disculpas por el atrevimiento.

Afectuosamente,

Miguel Yagi.
15 de Abril del 2003

20 Aniversario de la Promoción 1982 del Colegio La Unión






Parentesco entre la gente de la Promo (Goyo Kohatsu y Rafo Tokashiki)

Estaba ojeando el álbum de la Promo y la nuestra debe de ser, una de las que mas parientes (hermanos o primos) tiene entre sus integrantes. A ver, los hermanos Rolando y Giannina; primos tenemos un montón (si me equivoco, porfa pasen la voz): Peggy y Seijito Koga; Pepi y Jessy ;Kike Toyosato y Tami Nakasone; Juan Ganiko y Javi Gushiken; Richard Gibu y Sergio Gushiken; Raulito Arakaki, Jaime 'Rocotito' Higa y Elisa (triplete), Jeanette Chiney y Cathy Chimey (si son primas, hubo error a la hora de asentar el apellido); Susan y Lucho Kitayama; Meche y Carmen Nagamine, Cathy Taira y Luis Yamashiro; Sayoko y el que escribe; Ceci Matsuda y Tamy Nakasone (bis), Chiemi Toyohama, Mary Gushiken y Javi Gushiken (triplete 2); ademas de los medios primos Frank Yamashita y David Pin (Cafe con leche) y los casi hermanos Tony Oshiro y Choqui Teruya (por la cantidad de anios que estudiaron juntos). También vi algunas parejas que nacieron el mismo día (tenemos mas hermanitos en la promo):9 de Agosto de 1966 , Angie (gomen Angie, no es que me la haya agarrado contigo) y Juan Ganiko5 de Marzo de 1966, Pachocha y Tavo YonamineEsto, hasta donde leí.
Creo que Chanchi es del 65 y Angie del 66, no? Gaby Nakayoshi y Betty Kohatsu son primas también creo. Choqui Teruya y Gori Igei también. Lucho y Odorico Taira también. Rubén Shiohama y Richard Gibu. Nicolás Matsumoto y Miguel Angel Gibu. Y por ahi deben haber otros más.

domingo, 20 de abril de 2008

Los Piscineros - Recuerdos de Goyo enviados un 12 de Abril del 2003

Los piscineros madrugadores del Hotel de Chiclayo fue un grupito de la 'D', eso si, no habia ninguna chica. Lo que paso fue que empezaron a tomar ahi nomas, junto a la piscina y cuando el alcohol empezo a dar sus efectos, seguramente les vinieron las ganas de darse un chapuzon no?Entre ellos deben haber estado: Victor Oshiri(o), Toshi Narahashi, Chato Adaniya, Cabocha Miyasato, Eiji Hayashida, Kayu Nishimura.....yo? a esas alturas de la madrugada ya estaba bien dormidito en mi cuarto, pero no x efectos del suenio sino x efectos del alcohol. Pero no se si te acuerdas del roche en el Hotel de Trujillo. En mi cuarto y otra vez x efectos del alcohol estabamos emulando al partido Peru-Argentina del '69, recordado como 'La Botellera' y empezamos a tirar botellazos..... pero x la ventana del Hotel que daba a la calle!!. Total que llamaron a la tomberia y hasta un patrullero se acerco al Hotel, nosotros? ni enterados hasta que viniste al cuarto a darnos el jalon de orejas. Lo chistoso, fue que a Carlitos Yamamoto ( el eterno brigadier, el mas chancon y el ejemplo de la Promo) lo encontraron en el cuarto junto a nosotros, logicamente no participo de los botellazos, pero ni me acuerdo que hacia en el cuarto ni a que hora habia llegado.
Davi Pin! creo que vamos a tener que hacer una colecta para mandarte hacer unos lentes super especiales.... como vas a confundir a Kayu Nishimura con Toshi Narahashi? estas confundiendo un marciano con un gato!! ja.ja no, en serio nada que ver!

miércoles, 9 de abril de 2008

Veinte Años (Gustavo Yonamine)

Apagada la fiebre del Roller Boogie, los gringos preparaban un nuevo paquete de consumo: venían los tiempos del Footloose, con música, película, ropa y baile incluídos. Los nuestros, con Tim a la cabeza, habían decepcionado en el Mundial de España, después de una brillante y larga gira por tres continentes, en donde -para variar- pusieron en el asador antes de tiempo todo lo que debió ser mostrado en el verdadero campeonato. El segundo belaundismo, solidario y firme, pero también utilizado, en el apoyo a Argentina en Las Malvinas, se debatía en dudas y retrocesos en materia económica; permitía el avance de Sendero en las sierras ayacuchanas, y propiciaba el despegue en el Parlamento de un joven diputado de hechizante y florida labia, que sería después nefasto para los intereses y la salud del país.

Y en diciembre de 1982, ciento cuarentaicuatro jóvenes, hombres y mujeres, dejaban las aulas escolares para enfrentarse a nuevos retos, para enfrentarse a la vida que, para un adolescente en ese decisivo momento, siempre es abrumadoramente amplia en riqueza y posibilidades.

Una gran parte de ellos se encuentra en Lima, pero muchos otros se hallan repartidos por el mundo con destinos diversos: Japón, México, EEUU, Colombia. Muchos son destacados profesionales en territorio patrio, otros como nosotros se esfuerzan en las fábricas de estas islas. Pero todos compartimos el hecho de ser miembros de la Promoción 1982 del Colegio La Unión, que lleva orgullosa el nombre de don Juan Nakamatsu, nuestro padrino.

Veinte años han pasado desde esa memorable despedida. Veinte años: tiempo propicio para hacer un alto, tiempo conveniente para el balance, para la pausa que revisa, recuerda y toma impulso para recibir renovadamente lo que vendrá. Veinte años, o como decimos medio en broma, medio en serio, cuando nos reencontramos con algún amigo: hace como veinte kilos que no nos vemos.

Veinte años que para nosotros son motivo de celebración, reencuentro y alegría; pero que, al leer el desgarrador testimonio del doctor Juan Alberto Matsumoto, nos producen asimismo la perplejidad y la impotencia de restañar heridas ajenas, que tan vívidamente refleja esa amarga pero bella canción del maestro Alberto Cortez "A Daniel, un chico de la guerra". Sí, porque en 1982 cualquiera de nosotros pudo tener como batalla el riesgo de un machete (en Perú, le decimos "plage", de plagiar) escondido en un examen, o pudo sufrir como pozo de zorro un amor y un olvido; pero, allá, lejos, muchachos de nuestra misma edad padecían el frío, la niebla, el naufragio, la muerte. Nuestra historia fue distinta, éramos lo que a los dieciseis se es: despreocupados adolescentes.

Despreocupados adolescentes con anécdotas mil, como aquélla en que se tuvo de rehén al profesor de electrónica, encerrado en esa especie de celda donde se guardaban las herramientas y los instrumentos de medición. O como aquella otra que daba cuenta del orgullo del profesor de psicología, al ver que toda la promo había respondido de forma más que satisfactoria la prueba bimestral que él había propuesto; prueba que todos conocían y habían resuelto por lo menos una hora antes del examen, al haberse obtenido un ejemplar de las hojas de preguntas por misteriosos métodos hasta la fecha no explicitados.

Veinte años: tiempo propicio para el balance, decíamos. ¿Qué nos dejó el colegio, en términos de historia personal? ¿Qué lecciones, pasados veinte años, podemos extraer de esa etapa? Ortega y Gasset, en "Historia como sistema", nos enseña que la función de la Historia es fundamentalmente negativa, es decir, que ella no nos va a dictar qué es lo que hay que hacer, sino por el contrario qué es lo que no hay que hacer, cuáles son los errores que no hay que volver a cometer; la Historia nos va a mostrar cuáles son las piedras con las que no podemos volver a topar. Y una gran piedra fue y es para nosotros el desinterés en el estudio de segundas lenguas. En 1982, el idioma japonés era para nosotros un exotismo del Colegio La Unión, una materia completamente alejada de nuestra circunstacia y, en consecuencia, soslayada, discriminada, el patito feo de la familia. Y ya sabemos después lo que pasó. Ahora, tal vez no seamos ya nosotros mismos el futuro:

el futuro son nuestros hijos. Y no podemos permitirnos otra vez el mismo error, pero cambiado. Es el español, en este momento, nuestra mayor tarea en familia.

La Promoción, el colegio, quizás lo más bello y mejor de nuestras vidas. Ahí empezábamos a trazar bocetos de quiénes queríamos llegar a ser, nuestros primeros garabatos de hombre y mujer. Forjamos amistades imperturbables, conocimos el automóvil, las delicias y malestares del primer licor y sentíamos hasta las lágrimas la pureza del amor. ¡Salud, Promoción 82! ¡Salud, por estos primeros veinte!

Gustavo Yonamine
Fujisawa, Enero 2003

Vida de Colegial (Gustavo Yonamine)

Han pasado algunos años
-la balanza nunca miente-,
se pinta el pelo a entrecano
y el tiempo es viento fuerte.

Han pasado algunos años.
¡Si pudiera regresar,
con mis libros bajo el brazo,
oh vida de colegial!

--x--

La verdad, entonces, era
que elipses, curvas y senos
despertaban el anhelo
de aprehender anatomías;
y, de hecho, prefería
un soneto a los catetos
por ver en él los secretos
de una exacta geometría.

Lo cierto de aquel entonces
era un espíritu nuevo,
presto a aceptar los rigores
de un deseo al descubierto;
y un recién nacido rasgo,
que era la benevolencia
con el pelmazo de ciencias,
si ella estaba a unos pasos.

Pulcro, exacto el uniforme.
El pelo siempre peinado.
La mancha: ¿Qué te ha picado?
y él no sabe qué responde.
Ya no al fútbol del recreo:
todo un perfecto anormal.
Lo recuerdo y no lo creo,
¡oh vida de colegial!

--x--

Pues era un tiempo de risas
y era la vida un pañuelo,
que alegrándose en el vuelo
se desentiende de prisas;
olvidarte yo no puedo,
¡quién te podría olvidar!
si mis quince son eternos
¡oh vida de colegial!

--x--

La verdad, entonces, era
que anhidrído era griego
y el óxido, un palimpsesto
de gramatica latina.
Con la mente ennubecida
y el pecho estrenando fuegos,
mi adolescente sosiego
terminaba en esos días.

La verdad, entonces, era
que la mayor osadía
fueron las fugas primeras
superando geografía;
y también orlar la espera
con volutas de tabaco
que desde eso, y hasta cuándo,
son de mis pulmones penas.

Lo cierto de aquel entonces
era aún la inocencia,
la natural inconciencia
ignorante de dolores.
Y, así, libre de temores
fuiste mi urna de cristal,
mi limpio y cálido nido
¡oh vida de colegial!

--x--

Han pasado algunos años
-la balanza nunca miente-
se pinta el pelo a entrecano
y el tiempo es viento fuerte.

Han pasado alguños años.
¡Si pudiera regresar,
con mis libros bajo el brazo,
oh vida de colegial!


Gustavo Yonamine
Yokohama, Marzo 1994

martes, 8 de abril de 2008

IFU 2007

Foto de recuerdo del IFU 2007, con motivo de los 25 años de egresado de nuestra alma mater "Colegio La Unión", se realizó el 28 de Octubre del 2007.



Para los que no reconocen...

Parados: Miguel Yagi, Laura Kanashiro, Tamy Nakasone, Keiko Uyema, Pilar Uema, Osamu Kihara, Humberto Uehara, Edgar Araki, Sayoko Kochi, Cata Terukina, Mary Shimabukuro, Rumi Higa, Miyuki Harada, Esther Nakasone, Nancy Kimura, Freddy Kohira
Abajo: Elisa Taba y Lucía Ruiz.

Las preguntas grises (Gustavo Yonamine)

¿Qué oscuras razones pudieron arrastrar hasta la indiferencia al padre más amoroso y alegre, que aún en sus sermones más severos, que aún en sus arranques de justificada cólera no podía ocultar su sabia ternura de viejo entrañable? ¿Qué retorcidas causas y azares pudieron haber ganado ese corazón noble y generoso, que me nutrió de cosas sencillas, de cosas buenas y verdaderas? Nunca lo pude entender. Estas preguntas grises siempre acompañaron las puntuales remesas que llegaban desde aquí, desde este en aquel entonces lejano Japón, que se llevó a mi padre, a mi más querido cómplice, y me lo devolvía -mutilado, parcial- en un fajo de billetes que, infaltable, nos ayudaba todos los meses. Estas preguntas grises siempre me acosaron, a pesar de lo que me decía Kazuko, mi madre, la Negra, que con su proverbial sentido práctico trataba de tranquilizarme con aquello de "no te preocupes por el Viejo, estará ocupado, pues; no te olvides que trabaja duro para enviarnos ese dinero ¿no?". Pero yo no entendía por qué de las cálidas, de las invariablemente efusivas primeras cartas habíamos pasado, sin saber cómo, a unas misivas avaras, telegráficas, cada vez más esporádicas y teñidas del mismo cariño, pero mustio, triste. Fueron tal vez esas preguntas las que me empujaron a venir; preguntas que sólo en Japón iba a poder resolver, buscando a ese Viejo por donde quiera diablos se haya metido y exigiéndole respuestas por ese silencio que ni él ni yo merecíamos.
No sabía por dónde empezar. Sólo tenía la dirección de la tía Yumi, quien era la única que podía saber algo de él. Cuando abrió la puerta de su pequeño departamento, allí me di cuenta de que las cosas no andaban funcionando bien. Quien me recibió no fue la tía Yumi, la tía loca que me hacía sentir uno más de entre sus hijos, no fue la más jodidamente alegre de todas las hermanas del Viejo; no, me recibió una Yumi blanca y muda, más asustada que sorprendida, como si en lugar de verme hubiera visto algún alma en pena. "Tía, ¿no me reconoces?", le dije, y ella me abrazó y en sollozos me respondió: "sí, hijito, perdóname, es la emoción de verte, muchacho". Después de tranquilizarla diciéndole que no estaba por aquí por motivos de trabajo -"si sabemos que tú estás mejor que toditos nosotros, hijito, para qué Japón"-, la abordé con la pregunta que, desde que pisé el umbral de la entrada de su casa, quería rogarle: "¿dónde está?". Me dio muchas vueltas y evasivas -que no hablaba con él desde hace tiempo, que no sabía bien dónde estaba, que yo sabía que nunca se había llevado muy bien con mi mamá y que tal vez por eso ya había rehecho su vida- pero, finalmente, le arranqué su paradero convenciéndola de que ella no podía ser una más, de que era injusto que ella, mi querida tía loca, sea -como mi madre, la Negra- otra de las personas que de forma tan tranquila asumieron que todo esto se acabó. Le di las gracias por todo lo que recibí de ella y por todo lo que iba a venir, no sabía si bueno o malo, pero igual se lo agradecí. La dejé sumida en llanto cuando salí casi corriendo para alcanzar el tren que me iba a llevar a la verdad.
Yokohama, Tsurumi. El taxi me dejó frente a un gastado edificio de dos plantas, en el que las lavadoras y los cachivaches amontonados en el pasadizo hacían penosa la tarea de llegar al fondo del corredor. Era un manojo de nervios, un amasijo de sentimientos encontrados: tenía miedo, rabia, ansias de verlo y, en el pecho, un tum tum desbocado que hubiera hecho innecesario el timbrazo con el que llamé a la puerta. Me recibió una dama, relativamente joven, que no llegaba a los cuarenta, y que sin demora me invitó a pasar. Estuve esperando de pie en la pequeña cocina-comedor, cuando se abrió una puerta corrediza y apareció frente a mí. No fue nada más verlo para que toda la bronca y el rencor que me habían envenenado estos últimos años, se fueran y dieran paso a una sensación de alivio y de paz que sólo se interrumpió al fundirnos en un abrazo que vencía todas las distancias, todos los silencios y que restañaba todas las heridas que provocó una ausencia demasiado parecida al olvido.
Después de varias cervezas y estando muy avanzada la noche, solamente atiné a decirle: "¿Qué pasó, Viejo? ¿Por qué? Y no me vengas con que la vida es así, con que los sentimientos se enfrían, con aquello de que la distancia lo corrompe todo; no me vengas con esas cojudeces porque tú no eres así, porque tú eres mi viejo, el que me enseñó lo mejor, lo correcto, lo bueno. El que siempre se dio tiempo para mostrarme lo bello de tener un cómplice. El mejor amigo. No me vengas con esas cojudeces. No me decepciones. Dime sólo la verdad, la que sea". Lloró. Me dijo que lo perdonara y me pidió que lo comprendiera. Que el golpe fue destructor, atroz, la peor broma que le jugó la vida. Que la pena fue casi de muerte. Que fue por Tamiko, su actual compañera, y por sus deseos de ser madre, que se enteró de que había vivido tantos años en la mentira y la traición. Que fue porque pasaba el tiempo y Tamiko no concebía. Que los exámenes arrojaron el resultado menos esperado. Que ella no era la del problema. Era él, desde siempre, no sobrevenido, congénito.
Dentro de algunos minutos, estaré regresando a Lima. Dejé al Viejo en Yokohama, y le pedí a Tamiko que me lo cuidara. Porque, por encima de todo, él siempre será mi padre. Ahora, más que nunca, mi viejo, mi más querido cómplice. Pero las preguntas grises no se fueron. Mutantes, robustas, se han hecho terribles. Sólo espero que alguien con algún proverbial sentido práctico me ayude a enterrarlas uno de estos días. Malditas preguntas grises que se han hecho dueñas de mi pasado. Malditas preguntas grises que me han cambiado la vida.
El plebeyo
Fujisawa, Mayo 2006
(Gustavo Yonamine)

Bodas de Plata de la Promoción 1982

A toda la Familia de la Promoción 1982 del Colegio La Unión

La Comisión del 25 Aniversario los invita a participar a la Familia Unionina de la Promoción 1982 al inicio de las Celebraciones por las Bodas de Plata, que se llevará a cabo el :

Fecha : Domingo 25 de Mayo del 2007
Lugar : Casa de la Familia Takehara - Kimura

Condorhuaca Mz. J-1 Lote 8
Cieneguilla
Ref.: Espalda del Club del Colegio 10 de Octubre, Paradero Colca

Partida : Colegio La Unión a las 8.00 a.m.
Salida : Cieneguilla a las 5:00 p.m.

Para esta celebración nos vamos en buses contratados y tendremos un almuerzo que consistirá en la tradicional Pachamanca para dos personas, gaseosas, regalos y sorteos entre los asistentes.

El costo ofrecido para la familia unionina de la Promoción 1982, será el siguiente,

  • Adultos : S/. 30.00
    (incluye entrada, media pachamanca y una gaseosa)
  • Niños : S/. 3.00
    (hasta 12 años, incluye entrada y una gaseosa)
  • Movilidad por asiento : S/. 10.00
  • Media Pachamanca adicional : S/. 11.00

    (*) Corcho Libre

Para mayor información, contactarse con,

Por favor, para confirmar su participación hasta el día Domingo 18 de Mayo,

  • Confirmar participación y pedidos a cualquiera de los contactos que figuran en la lista anterior, y adicionalmente,
  • Abonar el Monto Total Familiar correspondiente, en cualquiera de las oficinas de AELUCOOP a la cuenta de la Promoción 1982 del Colegio La Unión, Cuenta Nro. 15748, indicando el Nombre del Ex Alumno, representante del grupo familiar.

Oficinas de AELUCOOP

1. Sede principal (AELU). Jr. Paracas 565 Pueblo Libre.
2. Asociación Peruano Japonesa (APJ). Av. Gregorio Escobedo 803 Jesús María.
3. Colegio La Unión. Av. La Mar cdra. 19 s/n. Pueblo Libre.
4. Oficinas Administrativas del C.C. El Bosque. Av. Bayletti 278 San Borja
5. Oficina en el C.C. El Bosque. Km. 29 Carretera Central

Te esperamos para divertirnos con toda la familia, ¡no faltes!

LA COMISION 25 ANIVERSARIO